Sueños en los que aparecen personas fallecidas

¿Quién dijo que la muerte es fácil?, ¿quién se atrevió a decir que perder a alguien amado es algo que se supera con el tiempo?

La vida y la muerte en ocasiones parecen tener una pelea constante y un misterio que no logra descifrarse. Emociones, sensaciones, sentimientos, pensamientos y sueños, emergen ante ese tipo de situaciones que nos dejan en un estado mental y emocional difícil de describir.

Una de las herramientas que más le agradezco a Freud haber comenzado a estudiar son los sueños. Con el paso del tiempo, diferentes psicoanalistas hicieron sus aportes, en conclusión: los sueños son la posibilidad de digerir lo que vivimos, de procesar lo que no se puede ni siquiera nombrar en el primer momento.

No es cómodo, es una revoltura de tripas acercarnos a la muerte. La constante sensación que esa persona va a aparecer y caminamos por la casa con la incertidumbre y el miedo a flor de piel, o tal vez éramos pequeños cuando todos lloraban; comenzamos a llorar luego de un rato porque era lo que todos hacían, no logramos comprender que el abuelo ya no volvería.

Quizás alguno que me lee podría decir que eso ya pasó y que la vida continúa. Sí, tiene razón, pero no se continúa siendo el mismo. Algo cambia, algo se transforma, y en los sueños en los que aparecen las personas que hemos perdido, que conocimos, que se fueron a un lugar que no conocemos, al que no tenemos alcance, existe una experiencia que enriquece, nutre y fortalece.

Por tanto, quiero invitarlos a este taller de escritura terapéutica que pensé para escribir, primero los sueños que tenemos con estas personas. Segundo, para hablar de forma literaria acerca de la muerte, la pérdida, el dolor y la vida. Pocas veces nos damos la oportunidad de escucharnos, mucho menos de leernos. No se trata de escribirle a los demás, se trata de plasmar en letras esa parte de nosotros que en el fondo le aterroriza morir o por el contrario, le aterroriza vivir.

Quien se queda sufre porque extraña, y entonces emerge un sueño donde puede abrazarla, donde recuerda cómo se sentía, cómo le hablaba. Todo eto hace parte de un mensaje más profundo que solo el misterio y la aparición. Es un mensaje que tiene que ver con nosotros mismos y ante la muerte, muere parte de nosotros. Una parte que no volverá a ser, pero que puede transformarse en algo mucho mejor.

Ser mejores seres humanos implica reconocer que la muerte hace parte de la vida. Espero contar con algunos de ustedes para aprender porque tengo la firme certeza, que ustedes tienen mucho que enseñarme.

Los espero:

https://www.pskatherine.com/event-details/suenos-con-personas-fallecidas-taller-de-escritura-terapeutica



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