La gratitud desde el interior: Salud Integral

Qué difícil es esto de agradecer. Me refiero al proceso de reconocer cada detalle de la vida y sentirse agradecido, sentir que es un regalo, un don. Muchas personas me dicen: "yo agradezco, agradezco todo". El punto no es agradecer todo, el punto es ¿qué agradeces de ese todo?

Durante la pandemia, no sé a ustedes pero a mí me sucedió que me sentía con miedo a no saber qué estaba pasando ni qué iba a pasar. Era una sensación de temblor y frío cada vez que oraba en la noche, había un silencio que aturdía afuera. Usualmente las calles de la ciudad donde vivo (Bogotá) son muy ruidosas especialmente en la noche, pero en la pandemia, hasta eso se aquietó.

Fue en esos momentos difíciles en los que descubrí que habían múltiples posibilidades de vivir. Por ejemplo, posibilidad de hacer recetas y saludables. Las verduras en postre, son deliciosas.

También descubrí que se podía hacer ejercicio en casa. La coordinación es algo muy importante a trabajar. Descubrí que podemos acompañarnos en la distancia puesto queen comunidad, nos reuníamos (aún hoy) vía Zoom para orar ante Jesús Sacramentado. Además, escribí un montón de historias y poemas, hasta logré participar en una convocotaria de arte en la que obtuve 60 puntos de 100. Para mí fue haber ganado. Lo seguí intentando y este año participé con poemas de romance que habían sido inspirados por las mismas historias de tantas personas que me compartieron su forma de entender y vivir el amor (me eligieron con 21 autores más).

Adicionalmente, aprendí a tejer, y descubrí que incluso tejiendo una media, hay muchísimas posibilidades de hacer terapia por medio de este arte; lo mismo fue con el bordado. Es mucho más que una técnica (por eso me formé como terapeuta de arte postriormente).

Lo que quiero decirles, es que siempre hay una capacidad, hay una bendición, hay una alternativa para un problema. Lo que permite hacer el camino para descubrir esto que les escribo hoy es la gratitud. Aún hoy me cuesta.

El Señor sabe que es difícil como ser humana agradecerle que esta mañana observé una planta en el jardín con mucho detalle, y me recordó a la forma que tiene los pulmones en su interior. Agradecerle porque pedí una limonada con muchísimo dulce (cosa que no es tan bueno para mi salud) y la limonada que me llegó fue sin dulce y además era más agua que otra cosa pero era lo que necesitaba para que mi estómago estuviera bien.

La vida se compone de detalles que vemos pero no obervamos, que creemos saber pero no saboreamos, solo está el deseo de "tragar entero". Vayamos un poco más allá de eso. Es ese mi objetivo con el taller de orar en gratitud bordando un órgano.

Muchas personas me dicen "pero es que no sé bordar, me desespera", quizás el bordado sea el medio para lograr practicar la paciencia consigo mismo. Nos quedamos en el "yo no quiero, no puedo, no me gusta" y ni siquiera lo intentamos.

Los órganos del cuerpo humano son hermosos. Observarlos, aprender sus partes sus funciones, no como médicos (no lo soy) sino para tener mucho de qué agradecer a Dios, a la vida, a nosotros mismos. No nos quedemos observando la enfermedad, porque la enfermedad es compleja, siempre la he considerado una maestra que nos recuerda que todo es pasajero, que somos finitos, que no sabemos todo de todo y que necesitamos aprender algo. Si queremos claro.

¿Y ustedes?, ¿qué detalles de la vida pueden observar que les ha enseñado esta pandemia para agradecer?

Si alguno quiere acompañarme a seguir aprendiendo a agradecer a través del bordado, siempre les daré la bienvenida.




8 visualizaciones0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo